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Esta mano, te toca jugar a vos

16 septiembre, 2018 - 11:00 a 13:00

Almagro Av. Rivadavia 4050
Capital Federal, Argentina

¿Saben uds. cuál es la diferencia entre el bochorno y la vergüenza? La posibilidad de volver o no del incómodo lugar donde ciertas situaciones nos ponen (como diría Woody Allen, el gran director de cine: “hay dos lugares de los que no se vuelve, la muerte y el ridículo”)

Y sí, podríamos decir nosotros, una cosa es que tu cara se ponga colorada (vergüenza), y otra muy distinta es desear que te trague la tierra (más parecido al ridículo de ciertas situaciones que hemos protagonizado).

Un dato como este, es el que Jesús trata de explicar a sus discípulos y público en general que lo oía, para hacerles entender que quien se sintiese “abochornado” de ser llamado su discípulo, lo mismo haría El Hijo del Hombre[1] cuando viniese con sus ángeles.

 

¿Por qué el bochorno se preguntarán Uds.? Porque en definitiva cuando Jesús habla de la cruz, y de la muerte en Cruz, este era un elemento de tortura reservado para los enemigos del imperio. Un elemento que los judíos ya conocían bien y les provocaba rechazo, enojo, turbación pero también “bochorno” (algo más que vergüenza).[2] La Cruz era, para seguidores de este “maestro” poderoso en hechos y palabras (y claramente mejor de lo que hubiesen conocido hasta el momento) sencillamente, el signo de la derrota, del ser humillados como pueblo.

En todo caso, bien valía la pregunta: ¿quién hubiese querido ser parte de un proyecto así?, ¿a quién le interesa hoy en día un proyecto donde la propuesta sea una derrota evidente?

Y no solo esto, sino que, la lógica del evangelio le suma un elemento más desconcertante aún: perder tu propia vida en ese proyecto que Jesús te presenta, es: ganarla eternamente. Por ende, ganar tu vida en otro proyecto que Jesús no te presentó es, perderla para siempre.

 

Lo que Jesús presenta, es algo más que un instante de tu vida, unos días o unos meses; como todo proyecto que conocemos (y este no es la excepción), él mismo tiene metas, objetivos y propuestas claras.

 

  • 1º Negarte a vos mismo. (Debilidad).
  • 2º Tomar tu cruz. (Derrota).
  • 3º Seguimiento de El (Sumisión).

 

Si saben jugar a las cartas, habrán escuchado al menos el juego del Tute Cabrero[3]; en el mismo se van juntando todas las cartas del mazo con sus distintos valores. ¿Cómo se pierde? Cuando uno se queda con un puntaje que no es ni el más alto, ni el más bajo. De aquí viene la expresión de “jugar a más”, o bien, “jugar a menos”. Por supuesto que nunca es una opción querida jugar a menos (ya que puede fallar y en el fondo a nadie le agrada esto) con estas reglas.

En el pensamiento de Pedro, haber seguido a alguien para este tipo de proyectos era simplemente, una pérdida total de tiempo y de sentido (una derrota).

A veces, leyendo la reacción de Jesús a este “recombinar” de Pedro, nos parece exagerado (“quítate de delante de mí, Satanás”), pero en verdad, ¿es así?…

En Pedro (cuyas palabras son dichas con indudable amor), aún este “amor” equivoca su rumbo por el mero hecho que se aleja del proyecto de Dios para su Hijo. Dicho sea de paso, aún nuestras mejores intenciones nunca son garantía de nada en la vida; porque esta expresión de: “…y Pedro lo tomó aparte y comenzó a reconvenirle”, es la muestra cabal de los temores de Pedro frente a lo inusitado de la propuesta. Y todo temor que se instala en tu corazón es, según la Palabra, piedra de tropiezo, por ende, obra del “enemigo” de Cristo.

Y aunque el desarrollo metodológico de esta conclusión les parezca simple y pueril, este es el razonamiento y la acción que sigue el ministerio público de Jesús.

Por ende, podemos decir que en Pedro (y también en nuestra vida),

  • El miedo frente a la supuesta pérdida de sentido en el proyecto, es de Satanás.
  • El miedo a ser parte de una empresa o proyecto perdedor, es de Satanás.
  • El miedo a mostrar debilidad en una sociedad profundamente machista como es la nuestra, es de Satanás.
  • El miedo que te ata a las reglas de juego de este mundo es, también, de Satanás.

 

Este domingo retoma para nuestra vida, el tema de la tentación; esta vez no es Jesús el tentado en el desierto. Esta vez te toca a vos hacer opciones de peso. El miedo a la supuesta pérdida y por ende, la comodidad de no cambiar es un engaño. Porque ningún proyecto en este mundo, por mejor que parezca, puede garantizar la victoria, mucho menos tu salvación. ¿Cuánto estás dispuesto a ganar?, y ¿cuánto estás dispuesto a perder en la vida?; Jesús ya te eligió, ahora solo te toca jugar a vos

[1] Decir Hijo de Hombre, es una fórmula ya utilizada en el libro de Daniel (7.13 por ej.) que en la cultura semita tiene valor de realeza y configura la mesiandad del Cristo (ungido) que viene.
[2] Luego de la resurrección de Cristo, la Cruz tomará otro significado (teológico) radicalmente distinto.
[3] Juego típico argentino de naipes, donde “cabrero” hace referencia al enojo que uno puede tener durante las partidas cuando no ha hecho bien sus elecciones o bien, otro competidor, nos ganó la mano.

Audio de la prédica

Próximamente

Texto: Marcos 8.31-38

Predica: Pastor Leonardo Félix

Iglesia Metodista de Almagro (Buenos Aires).

Domingo 16 de septiembre de 2018.

Orden de culto

Momento de los niños

Próximamente

Detalles

Fecha:
16 septiembre, 2018
Hora:
11:00 a 13:00
Categoría del Evento:
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Lugar

Almagro Av. Rivadavia 4050
Capital Federal, Argentina
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Teléfono: (011) 4981-4290